domingo, 23 de agosto de 2009

Capitulo 8_Honestidad

HONESTIDAD

-Quiero escucharlo de tu boca, no de mis suposiciones. Dímelo.-le pidió Bella.

-Amor, no…-

-No me subestimes Edward, sabes que somos uno, si tú me proteges, entonces yo te protejo, estamos a un mismo nivel. Esta relación es igualitaria. Estamos en una relación igualitaria. Confía en mí, y me llevaras a confiar nuevamente en ti…-le insistió Bella.

Pero Edward no abría su boca, con las miradas juntas, y buscando una respuesta, pero no había nada, Bella lo miraba con los ojos más cristalinos que nunca, y con sus manos aferradas al cuello de Edward trataba de encontrar algún sentido a esta situación.

Ambos estaban respirando el mismo aire, era insoportable la tensión. Bella quería respuestas y las quería ahora:

-¡Edward vamos dímelo! Quien eres, que haces…-

-Bella…yo no quiero ponerte en esta situación por favor comprende…-dijo Edward cerrando los ojos, y respirando profundamente.

-No confías en mí.-sentenció Bella.

-Amor no es eso...-dijo Edward abriendo las esmeraldas y encontrándose con esos chocolates que ahora eran su vida.

-Entonces ¡dímelo! no seas un cobarde!-

-Bueno si eso es lo que quieres….- e inmediatamente Bella asistió con la cabeza- Soy….

-Edward, por favor, se honesto…-le pidió Bella con lagrimas en los ojos, no aguantaba más quería corroborar lo que ya desde la mañana le estaba rondando la cabeza. Aquella conversación con Carlisle, le había entrado las dudas, y después que averiguo quien era Elesar, mayor ímpetu de duda le creció al interior. De verdad se sentía como víctima de una traición, Edward le estaba ocultando algo tan grande y grave como eso… no le cabía dentro de su propia lógica.

-Creo que lo sabes mejor que yo…-

-¡Pero lo quiero escuchar de ti, no de suposiciones baratas!-

-Soy…soy un agente encubierto….-

Bella se despego un poco de la frente de Edward, necesitaba verle los ojos, esos pozos esmeralda estaban vidriosos, al igual que sus chocolates, era pura y santa verdad, ahora sí que se estaba volviendo loca, quien mierda era el hombre que amaba.

El silencio reinaba entre ambos, hasta que Edward, separándose definitivamente de Bella, separó el cuerpo de ella al de él, y este empezó a caminar al interior de la propiedad, y Bella dentro de su azombrabiento lo siguió.

Mientras iban caminando a una cierta y pequeña distancia del uno del otro, Edward empezó hablar:

-No podía presentarme como “Hola hermosa, eres lo mas fantástico que he visto en mi vida, quieres tener algo conmigo, por cierto soy un agente…”, lo siento amor no podía, cuando te conocí ambos sabemos las circunstancias, hasta ahora me pregunto si fue el alcohol, la necesidad de tener algo, o verte en ese condenado vestido. No lo sé, pero lo único que tengo certeza es que hubo algo que actuó como imán esa noche, y ahora solo me arrepiento de meterte en esto, no sabes cuánto, lo siento….-

-No...-

-Como quisiera ser otra persona en este momento, decirte que nos vallamos de esta asquerosidad, que nada va a pasar, absolutamente nada, solo nuestras aventuras y deseos. Como me gustaría ser libre para poder ofrecerte todo lo que te mereces pero no puedo, Bella. Soy un cobarde, no puedo salir de esto, tuve la oportunidad y no la aproveche, me tienen a sus pies, tengo que seguir adelante, no puedo dar marcha atrás, no puedo. –

-Edward…-

-Bella, lo siento no sabes lo que se siente ser el causante de esas lágrimas, no sabes lo que se siente que tenga que ver como yo rompo esta relación, siendo que te necesito tanto ahora y siempre será así…-

-Edward como me gustaría que fueras solamente mi competencia en el trabajo aquel frio empresario, pero algo no lo quiso así desde un principio… Edward para de caminar y se valiente y mírame a los ojos…-sosteniéndole el rostro firmemente le dijo- no te quiero perder, no te puedo perder. Esto es solo una prueba más, tú estás en una circunstancia complicada, que nos obliga a pensar en cómo le vamos a ser para echar adelante esta relación. Pero eso no significa que terminemos todo, solo porque me ocultaste información para protegerme. Lo entiendo y yo haría lo mismo, pero me asusta lo que pase ahora en adelante mucho más. Porque en un principio pensé que estabas en las trincheras, pero ahora estás en la línea de fuego. No te puedo perder, eres con quien he sido más feliz en mi vida, estos últimos días han sido perfectos, a pesar de las explosiones o muertes, pero lo han sido porque tú has estado ahí todo el tiempo, eso es lo que necesito…-

Edward literalmente estaba llorando su ninfa lo estaba haciendo de nuevo, le estaba dando la fortaleza para seguir adelante. Porque era justo reconocerlo, que si no hubiera sido por ella en el Caribe, Edward no vuelve vivo. Habría vuelto dentro de un cajón.

-Soy un agente secreto de Scotland Yard, no como James Bond, pero algo por el estilo- empezó a decir Edward regalándole una sonrisa chueca a Bella- me fui justo cuando termine la secundaria, entrando a un plan especial, el cual también se complementaba con mis estudios universitarios. Desde un principio presente mi misión, la muerte de mis abuelos, que dentro de otras características no eran gente ordinaria en Inglaterra, al contrario, entonces que el nieto mayor ingresara a las filas y propusiera la investigación profunda del caso, les ayudo en demasía. Aquí es donde Elesar participa. El fue el que me recluto desde acá, el me mando para Inglaterra. Amor fue terrible, el me decía a cada rato que se sentía traicionando a su mejor amigo, mientras yo insistía en la posibilidad de enrolar…-

Luego de esto ya los ánimos estaban más calmados, se sentaron en el suelo y apoyándose en el tronco de un viejo roble americano, continuaron la conversación, las piernas entremezcladas, y Bella completamente reclinada sobre él.

Estaban en silencio, los dos estaban al mismo ritmo en su respiración, la calma estaba reinando por ahora.

-Ahora que vamos hacer, es una situación distinta…-dijo Bella en un tono calmado y que solo él la podría escuchar.

-No sé, pero lo que sé es que tú no te vas arriesgar más…-le dijo Edward tratando de sonar convincente, y Bella lo noto es que acaso habían más problemas. Edward no lograba relajar su rostro, pero él sabía que la decisión que acababa de tomar era de suma importancia y si en verdad deseaba una vida prospera al lado de Bella tendría que hacer difícil paso.

-¿Cómo estaba Irinia?- pregunto Bella tratando de plantear un tema de conversación.

-Muy choqueada, cuando salimos de su revisión guardó un silencio profundo, no sé en verdad como lo abra tomado, pero estaba muy mal en el sentido de que estaba muy confundida, en especial cuando llegue al departamento, en otras palabras estaba un poco mal enfocada…-

-¿Cómo así?-

-Estaba hablando unas cosas totalmente incoherentes, y reavivando unos problemas del pasado, demasiados irracionales para repetirlos…-

-Mmm, si es entendible, Edward ella perdió a su hermana y ella misma la encontró…-

-Lo cual no lleva de nuevo a mi situación…-

-Edward entenderé si no deseas hablar, lo sé, solo que cuando llegó Elesar me recordó mucho al estilo de los detectives, me miraba realmente raro, como si estuviera escaneándome…-

-Bella… tengo unas dudas…-

-Dime-

-¿Cuándo empezaste a sospechar de que no era un simple empresario?-

-Cuando, luego de que me dejaste Esme repitiera una y otra vez el hecho de que ojala estuvieras con tu seguridad, y sobre todo cuando en el escritorio de tu padre existiera un sobre de la Interpol con tu nombre, ahí fue cuando me gano mi curiosidad. Y con mucho cuidado separe el sobre sin que Carlisle se diera cuenta…-

-¿Lo abriste…?-

-No todavía, lo tengo en el bolsillo del pantalón…-

-Amor, tu sabes que la curiosidad mató al gato…-

-¿Quién dijo que era un gato, yo?-

-Bella no tienes a tu suerte…-

-Edward la estoy tentando desde nuestra primera noche juntos…-

-Bella, mi sobre…-

-Edward, mi verdad…-

-Mmm todavía tengo otra duda….-dijo Edward conservando aquel tono serio, y con la mirada fija en los ojos de Bella.- ¿Confías en mi?-

-Siempre…- dijo Bella sin pensarlo ni un segundo, haciendo que Edward se levantara y de paso a ella también.

-Tenemos que volver, claro que esta conversación no ha terminado, por favor no quiero que le comentes a nadie más esta situación… por favor…-

-Si está bien, pero quien más sabe a parte de mi?-

-Elesar y recientemente mi padre, pero como a mi madre no le puedes ocultar nada, creo que ella posee grandes sospechas, lo que significa que me está esperando para atrincherarme contra la pared y empezar el cuestionario.-

Ambos con relativa calma pero sumidos en sus pensamientos volvieron a la casa, tomados de la mano caminaron al compas, increíblemente sincronizados. Quien los viera por fuera diría que eran la pareja perfecta, lástima que la situación y en el contexto en que estaban les imposibilitaban vivir de esta manera. Y disfrutar de su perfección.

Entrando a la casa, se toparon con Elesar, fue ahí cuando Edward lo pudo ver realmente, sin ninguna más y este hombre estaba destruido, por fin todo estaba cayendo por su propio peso. Había perdido a una hija, estaba con la mirada completamente perdida, pero cuando escuchó los pasos desde la terraza, levantó la vista y se topo con la imagen de esta pareja perfecta. Y su mirada lo decía todo, era de una profunda incredulidad, y llena de preguntas… de las veces que él había ido a Inglaterra a verlos, porque ahora al lado de esa mujer, podía ver a Edward como un hombre más, como un humano. Esa mujer develaba al verdadero hombre detrás de la fachada de Edward Cullen.

Las miradas de los dos hombres se toparon. Las cosas sucedieron como no estaban estipulados. Tanya había muerto, una víctima más de todos estos mafiosos. Tanto Edward como Elesar sabían que la relación entre Edward y Tanya , en sus mayorías era una fachada, un espejo disuasor, con la distinción de que ellos solamente sabían. Muy lentamente Elesar se paró, y se acerco a Edward quien todavía tenía sujeta a Bella de la mano.

Con cautela y muy despacio, con lagrimas naciendo en sus ojos, Elesar abraza a Edward, quien en verdad era como un hijo más, pone la frente en contra del hombro del joven, y rompe en llanto, que claramente era la demostración de un arrepentimiento, y de pena. Arrepentimiento por el hecho de haberse perdido tanto tiempo con su hija, por privilegiar otras cosas. Y pena por el hecho de perder dos hijos ahora, a Tanya y a Edward. Elesar creía que dentro de unas remotas posibilidades, tanto Tanya como Edward terminarían formando una linda y gran familia.

-Lo lamento de verdad Elesar…-

-Yo no sé que lamento más, si cuando tu y Tanya terminaron o la verdad que nunca quise asumir se hizo realidad.- dijo Elesar separándose de Edward.

-Pero sabias que desde un principio los problemas de Tanya a raíz de la cercanía con Félix…-

-Si lo sé y créeme que de verdad me estoy lamentando radicalmente por no haber hecho algo más, cuando estaba en mis manos la posibilidad de salvarla, no hice absolutamente nada, no sabes lo arrepentido que me encuentro…-

-Elesar, sobre todo tu sabes que no sirve para nada mirar al pasado, lo mejor es mirar hacia adelante, Tanya se fue, y ojala que esté en un lugar mucho mejor que nosotros, o por lo menos eso espero. Pero tienes todavía personas por quien luchar…-

-Admirable, tu Edward uno de mis pupilos, me está aconsejando de la manera más sabia posible, no termino de sorprenderme. En verdad en Inglaterra desarrollaste un excelente personaje en frente de los demás, eres otra persona, completamente.-

Acomodonse en el living, trataron de encontrar la calma, sabiendo que las mujeres estaban en el segundo piso, con Irina, Edward se acomodo, y empezó lo más serio, y lo más que le preocupaba a Edward, el asunto de Bella.

-Elesar, necesito que hablemos de lo importante, las cosas están complicadas. Hace algunos días detonaron el departamento de Bella, y tengo la intuición de que fue Aro y compañía, además Seth pronto me dará los antecedentes de la investigación de Bella, solo quiero corroborar unas cosas, y creo que estaríamos listos para empezar el comienzo del final…-

-Me alegro por el contacto con Seth, pero momento, primero encontraste los antecedentes dentro de la empresa que necesitabas?, y luego cuidado con el detective que está arriba de Seth, creo que es Newman….-

-No NEWTON- lo interrumpió momentáneamente Edward, pero en un tono que denotaba mucha pesadez, cosa que le extraño a Bella.

-Por lo Edward, el detective Newton va a venir acá para interrogar a Bella, y no podrás ejecutar tu posición, no te conviene enfrentarte a ese agente, no estás en tu terreno. Se consiente además él supuestamente te tiene que facilitar los antecedentes, calma Edward.-

-Lo sé Elesar, pero…-

-Actúa fríamente en estos casos , Edward, en realidad en todos, no puedes darte la libertad de mostrarte sensible frente a tus enemigos…-

Bella de nuevo se estaba asustando, el tono de Elesar la ponía tensa. Mientras Edward está inclinado hacia este en frente de él, no soltaba su mano. Pero aun así había algo raro en el aire, que no la dejaba tranquila.

-Bueno Edward ahora cuéntame quien es esta linda señorita…-

-Ella es Bella Swan, mi otra mitad…-

-Edward, verdad… la encontraste… en estas circunstancias, de verdad debes tener un cuidado máximo con ella, y según lo que puedo apreciar ahora, es que ya la tienen identificada Edward…-

-Si sobre todo eso lo sé, pero ya tengo algo pensado sobre aquello…-

En eso la puerta principal se abre, y entra Carlisle. Quien mantenía su aspecto informal, y casi despreocupado, pero cuando se fijo en la gente de la sala, en su rostro se formó un gesto de sorpresa.

-Amigo, mi amigo, Elesar, cuanto lo lamento…-dijo Carlisle abrazando fuertemente a su amigo y reconfortándolo necesitaban mutuamente un apoyo más fuerte y potente para aquellas situaciones.

En eso se escuchan pasos en la escalera, y la primera que baja es Alice. Quien en su cara expresaba todo, especialmente lo estresante de la situación en lo referente a Irina y la pena de la muerte de Tanya, a pesar de lo que mal le caía era evidente que ella seguía siendo humana y sentía la desolación y la injusticia que se estaba cometiendo, Tanya no tendría porque haber muerto.

-Papá… -dijo Alice, que por un momento pareció una niña pequeña y refugio en los brazos de su padre. Viendo esa imagen tan conmovedora a Bella, se le apretaron las entrañas, ¿acaso no era suficiente la presencia de Edward?… ¿en verdad estaba extrañando a su familia?. Y la respuesta era sí, tan solo todo sería mucho más sencillo si verdaderamente Edward estuviera al lado de ella.

Pero, ¿Cuándo lo perdió?

Edward estaba distante a kilómetros de distancia, pero la mano de él no soltaba la suya, él estaba pegado a ella. Ambos muslos estaban prácticamente pegados entre sí, la mano de Bella estaba en forma diagonal a su cuerpo sosteniéndola entre las dos manos de Edward, que es lo que estaba pasando.

-hijo, que tienes pensado hacer…-le pregunto Esme.

Edward saliendo de las profundidades de sus pensamientos, dirigió su mirada a la de su madre…

-No sé, ¿Por qué?-

-Podrías acompañarnos…-por primera vez habla Irina, quien se había mantenido en un segundo plano- podrías quedarte acá… con nosotras…-

-no creo que sea posible Irina, tenemos que irnos, es mas mejor que nos vallamos ahora- dijo Edward muy resolutivo, levantándose rápidamente y arrastrando a Bella a su vez, Edward quiso empezar a salir.

-Tu… así que eres tu…-dijo Irina, con un brillo en los ojos verdaderamente especial, los cuales despertaban un temor más allá del posible tono que ocupara, sino más bien de los posibles secretos que podría esconder aquella mirada.

-Irinia, no…. Ni lo pienses ni lo sueñes, ella es intocable para ti y tu lengua bípeda me oyes…-dijo Edward en un tono que dejó reinando el silencio en toda la casa.

-Irina, vamos será mejor que nos pongamos a reposar, yo también estoy agotada vamos acompáñame…-dijo Alice tratando de disminuir la tensión y la presión entorno a Bella y a su hermano.

-Llegamos tarde Elesar, tanto Tanya como Irina, están totalmente cambiadas, son o mejor dicho ahora Irina esta tan superficial… dime Elesar que hice mal, que hice mal para perder a mis dos ojos… que hice…- terminado en un tono mezclado con un llanto sutil Carmen le transmitió su pesar, pero lleno de sentimientos, que brindan y desataban una pena profunda en el interior de su persona, recién ahí se pudo ver la verdadera situación que estaba viviendo Carmen.

Carlisle y Esme trataban de ponerse en su lugar, pero les era imposible, nunca pensaron lo simple que era perder un hijo, y sobre todo a Edward, quien estaba en la línea de fuego. Esme sintió una aprensión mas fuente que nunca, si perdía a Edward seria como el final del camino, y viéndolo con Bella, la presión aumentaba. Como madre sabía lo protector que era Edward, por lo mismo existía la posibilidad de que el mismo no se estuviera cuidando. No quería perder a quien recién había recuperado. Pero como si existiera una fuerza natural que rige los elementos, la mirada de Esme se topo con la de Edward, con la fría mirada de Edward. Se miraron por unos segundos y Esme reconoció en los ojos de su hijo la profunda decisión que acababa de tomar.

-Edward no lo hagas, va a ser peor…-le dijo Esme tratando de que entrara en razón.

-Lo siento mamá, pero en esto no puedes meterte, además la decisión está tomada.- le contesto fríamente, haciendo a Bella sentirse aún más extraña y acomplejada.

-Edward… hijo por favor escucha a tu madre…-

-Papá lo lamento, pero en esta ocasión yo estoy a cargo y yo decido mi vida. Esta misión está en mis manos y nuestras vidas también, no quiero seguir arriesgando a más personas.- Edward estaba muy resolutivo y Bella se esperaba lo peor. Su mente iba muy rápido entre las posibilidades de acción de Edward, el problema era que no sabía con que se enfrentaba.

-Edward se razonable, no te arriesgues demasiado, más de lo debido, por favor, hazlo por Bella…- Carlisle buscando la oportunidad, de que Edward no escapara. Porque si se iba, ambos padres dudaban en que volviera.

-Lo siento… Elesar, voy a estar disponible en el teléfono. Dentro de unas horas hablaremos, aprovecha de descansar ok?- luego de esto no dio lugar para respuestas, sin soltar la mano de Bella salió del lugar, raudamente. Estaba contra reloj.

Edward y Bella entraron al auto, Bella estaba extrañada, muy extrañada, no entendía por lo que pasaba Edward y su mente, pero se le venía una cosa de aquellas.

-¿Qué pretendes hacer?- le pregunto Bella.

-Protegerte.-le respondió a secas Edward quien la sorprendió por el hecho de entablar de inmediato un link de honestidad directa y reconocible a la primera instancia.

- ¿De qué manera?-

-A mi manera…-

-Y que pasa si no me gusta tu manera…-

-No te pongas difícil ahora, por favor.-

-Entonces tú no te cierres, y quédate conmigo, quiero que estés acá conmigo, no me puedo bancar esto sola.-

-Como que no estoy contigo… Bella no entiendo…-

-Físicamente lo estás pero lo que más me importa está a kilómetros de distancia, especialmente desde que llegaste con Irinia, es como si de verdad me hubieras abandonado…-

-No me vengas con celos ahora, Bella, es la peor situación en que los hubieras podido traer a colación…-

-No son celos, Edward. Es algo más, no puedes negarme que desde que llegaste con Irina, tu mente voló lejos, sobre todo de nosotros. Solo atinaste a seguirme afuera porque no me podías perder de vista… pero cuando volvimos a la casa, estabas en otra sintonía, fuiste descuidados con tus padres, no confirmaste nada con Elesar, y dices que tomaste una decisión… y como quedo yo, ¿Cómo quedo al enterarme de que no me tomaste en cuenta?, ¿Dónde quedo nuestra relación de honestidad, compañerismo e igualdad en esto?- le dijo Bella que a medida que iba hablando se iba exasperando progresivamente.

Llegaron a la casa, Edward estaba sorprendido, de verdad. Bella era realmente una buena observadora, tan buena como su madre, pero con la gran diferencia que gracias a dios no era su madre. Era su mujer, y que de lo poco que habían convivido bajo un mismo techo, lo conocía bastante, una vez más se reprocho internamente por subestimarla. De verdad se estaba encontrando con la horma de su zapato.

Bella entro hecha una furia a la casa, entro directo al living, eso era una señal de que los silencios no iban a ser ayuda al momento de someterla. Ahora por fin Edward estaba viendo, a una de las partes más atractivas de Bella, la furiosa. Que pose a su vez unas características que en Edward despertaban los deseos más profundos de su ser, pero como no, si era la única mujer que lo había prendado a primera vista.

Ambos entraron a la casa y era hora de que todo lo que se tenían guardado viera la luz.

-Quiero respuestas Edward, todo el día las he querido y te la he tenido que sacar con palabras sobre palabras, y créeme que no es mi estilo.- quedándose al centro de la habitación Bella estaba tomando postura defensiva, sabía que Edward era difícil, lo conocía bien.

-Bueno, empecemos….-

-Vamos tu estas con la palabra….-

-No te consulte, porque se tu respuesta, se lo que pensarás al respecto y es preferible que me hagas caso Bella…-

-Y entonces como lo mantienes si sabes cuál es mi respuesta…-

-Porque es lo mejor para ti…-

-Tú no sabes que es lo mejor para mí en este momento… ¡lo acabas de demostrar, cuando te perdiste en tus pensamientos!, tu eres lo mejor para mi, estando contigo, enfrentar esta situación contigo es lo mejor para mi…-le dijo Bella quien estaba a punto del llanto, ya intuía lo que Edward pretendía.

Edward no aguató más y se acerco a ella, y la abrazó. Ella con las manos en puño las posiciono sobre su pecho, y él la apretó contra sí mismo, con una de sus manos en su cintura y la otra en la cabeza.

-Ahora no es bueno que estemos juntos…-

-Porque ahora no y antes hace algunas horas si…-

-No te quiero arriesgar más…-

-Pero no me estás arriesgando… te tengo que apoyar… te quiero apoyar…-

-No te quiero obligar a nada no puedo ser egoísta…-

-Pero es que no te das cuenta… ¡lo estás siendo Edward!, alejándome de ti solo conseguirás que nos destruyamos, y que ellos te encuentren lo débil que puedes llegar a estar. No te va a ser mas fuerte si me alejas de ti…-en Bella era un hecho lloraba y no podía parar, empezó a hipar, y para seguir descargando su rabia e impotencia empezó a golpear suavemente el pecho de Edward con sus manos en puño- Por favor no, yo no puedo estar lejos de ti, no me puedes mandar a otro lado sin tu persona, es como caer en un abismo.- despegándose suavemente del hueco de su cuello, Bella lo encaró- Tú no sabes lo que fue verte entrar con Irinia y no poder encontrar tu mirada. Me sentí perdida, no te encontraba… tu mismo lo dijiste son tu otra mitad… pues bien yo no la encontré cuando llegaste, no estabas… no quiero, me rehúso, me rebelo a sentir nuevamente eso…- el rostro de Bella era un rio de lagrimas por doquier, mientras que Edward no encontraba la razón de porque había tomado aquella decisión, no entendía como había podido hacer sufrir tanto a Bella… por una tonta estupidez de estrategia…pero sobre todo él no se iba arrepentir, por ningún motivo, eso estaba prohibido.-amor por favor… no lo hagas…no lo digas por favor-

Bella le estaba suplicando, Edward no cavia de su impresión de verdad se estaba quedando sin respiración, una mano de Bella lentamente se abrió y los dedos, sus suaves dedos tocaron los labios de Edward, haciendo que a este se le apretara aún más el corazón, de verdad se le destruía ver a Bella en esas condiciones no podía.

-Bella, yo… yo quería que tomaras un vuelo hacia Inglaterra, que te quedaras allá tranquila y segura, encargada a unos agentes de confianza, mientras yo arreglaba todo acá. Y yo volvería a buscarte, no quiero que estés bajo el escrutinio de Aro y Félix, ya mataron a Tanya y no quiero ni pensar en lo que te podría pasar…-

-No me va a pasar nada si estoy contigo,… Tanya murió, porque estaba con la gente equivocada, tú y Elesar lo confirmaron enfrente de mí. No podíamos hacer nada más. Tú no podías hacer nada más. Pero tú nunca vas a tener la certeza de que nada me pasara en Inglaterra, nadie te asegura de que algún cómplice de Félix o de Aro, me mande a matar y tu no puedas hacer nada.- Edward lo estaba reflexionando, en parte Bella tenía razón. El problema era como la podría proteger mientras el hundía y destruía a Aro y a Félix… el escenario era complicado.

-Aunque me adormezcas y me lleves engañada al aeropuerto encontraría la forma como volver, tú sabes que no me costaría mucho…-

-Si lo sé… ahora lo sé, ahora me doy cuenta de que me he topado con una hermosa horma de zapato. Eres mi tope. Nunca antes he estado en esta situación Bella, me tienes que comprender, nunca antes había necesitado proteger a alguien tanto como tú, eres mi mundo. Estamos con gente peligrosa, no te quiero arriesgar…-

-Y no lo harás, mientras no me alejes de ti, no podemos… -

Edward nuevamente junto sus frentes, buscando aquel refugio en sus ojos de chocolate, el único espacio de paz que existía en ese momento y para siempre, ella era su refugio, ahora empezaba un arduo camino al comprender de que cuando uno asume que la una persona es su mitad, lo es en todo momento y circunstancia. Las esmeraldas de Edward estaban brillando como nunca antes, le transmitían a Bella un amor, y confianza indescriptibles, mientras ella con sus chocolates, hacia lo mismo, el brillo era mutuo y sublime. El calor estaba volviendo aquella energía que los mantenía juntos como una atracción de imanes, como una ley propia del instinto animal, ambos sentían que estaban viviendo nuevamente, estaban reviviendo. En verdad que la muerte de Tanya los había afectado. Poco a poco, lentamente Edward fue subiendo la mano que tenía en la cintura de Bella, siendo consciente de las curvas de aquella mujer, la posiciono en su nuca al igual que la otra mano, y gentil mente levanto su rostro, su húmedo rostro. Las manos de ella encontraron su paraíso la nuca de Edward, y su cabello suave como la seda. Sus rostros estaban a milímetros de distancia, sus alientos se entremezclaban, era como un renacimiento de ambos, estaban volviendo a sus orígenes.

-Volviste…amor… volviste a mi…-dijo Bella antes de capturar los labios carnosos de un fantástico y embriagante sabor, se sentía como si estuviera en el lugar que según os regímenes del universo le imponían.

Mientras tanto Edward volvía a encontrar su razón de existencia, la encontró nuevamente, era como reencontrase así mismo. Su lengua entraba a su paraíso terrenal, mientras la boca de Bella le permitía el paso. Mientras sus caderas encajaban sutilmente, y sus piernas se intercalaban, dejando a sus cuerpos completamente en contacto. Pero esta vez no era ninguna batalla, al contrario era un movimiento más sutil, era lento y al compas de una bella danza que los elevaba a un nivel que para ellos era el propio éxtasis. Ambos no cedían, estaban adorándose mutuamente, sin que sus manos dejaran de hacer presión con el propósito de que sus rostros se mantuvieran juntos. Las manos de Edward se internaron en el cabello de Bella, y estaba profundizando el beso una vez más, cuando de repente el timbre de la casa sonó. E inmediatamente ambos cortaron el beso. Bella interrogante fue soltando de apoco el cabello de Edward, y con el propósito de ella ir a abrir la puerta principal, Edward la detuvo, y le dijo:

-No yo voy, arréglate un poco, tienes un poco la ropa corrida…-dijo Edward todavía con el ritmo de la respiración un poco acelerada, mientras Bella tomaba asiento en el sillón, tratando ella misma de acompasar su respiración.

Edward se dirigió hacia la puerta principal, pero con la precaución de revisar bien los autos que estaban a fuera, el cual el único nuevo era el de Carlisle. Abriendo la puerta, se topo con dos rostros que con gusto le daría la bienvenida a su casa y un tercero que de verdad le gustaría mandarlo a freír monos al África.

-Papá, Elesar, detective Newton… pasen…- dijo Edward

-Hijo, el detective llego hace unos minutos y pido hablar con Bella… pero como ustedes se vinieron, pensé que era mejor traerlo para acá.-le explico Carlisle.

Mientras Elesar cautelosamente, y estaba sorprendido, era lo que siempre Edward le había contado, igual estaba orgulloso de su pupilo, estaba construyendo a partir de buenos cimentos, y sabia que al lado de Bella mejor iba a resultar esa construcción.

Los cuatro hombres llegaron al living en donde Bella estaba, esplendida, con una coleta, representando la perfección absoluta, nadie diría que hace unos segundos estaba devorándose apasionadamente y lentamente a Edward. Mientras él la admiraba nuevamente lleno de un orgullo y de adoración.

-Me presento, soy el detective Newton, y tú debes ser Bella Swan…-

-Isabella…-dijo Bella en un especial tono frio. Mientras la cara de Edward se iba deformando a medida de que Newton irrumpía entrometidamente a la habitación y se acercaba a Bella, y Edward empezaba a sentir lo que eran nuevamente los celos, el muy estúpido la trato de Bella… para cuando solo a los más cercanos era ese nombre.

-Pero tenía entendido…-

-Es solo para los más cercanos, el nombre de Bella, Newton, o sea mi familia y yo, así que por favor respétala, acuérdate que estás en mi casa.-dijo Edward en un tono frio que precisamente a Carlisle y a Elesar descolocaron, cuando llego al terreno de juego el Edward sobre protector, y celador.

-Edward por favor…-dijo Elesar tratando de tranquilizarlo pero en realidad sin éxito alguno.

Newton no cavia en su sorpresa al mirar la belleza de Bella, era increíble, esa mujer tenía una energía que lo atraía como nunca antes, era formidable. Pero estaba Cullen porque estaba Bella en la casa de Cullen…

-Detective Newton, de verdad que me acomodaría más que me tratara de Isabella, como le dice mi pareja… no tengo la familiaridad con usted para que me trate como Bella.- listo estaba hecho, acababa de nacer la Bella señora tempano de hielo, que sabía que se complementaba de manera irremediable con Edward, definitivamente estaban hecho el uno para el otro.

Edward sonreía para sí mismo, su chica era genial, estaba habiendo lo que creía que no podía hacer, ella el estaba cortando la carrera al propio Newton, como nadie mejor lo podría haber hecho, sin duda era patético ver la cara de asombro y embobamiento de Newton, pero le representaba un gozo increíble.

-Bueno que necesitas Newton…-le pregunto Edward con un tono entre gusto y orgullo por su Bella, pero a la vez de pesadez educada en contra de Newton, le cargaba que ese tipo estuviera en su casa.

-Interrogar a la Señorita Swan a solas…-

-No creo que sea necesario, no tengo secreto que ocultar y me sentiría mejor en la compañía de Edward, si no es una molestia.-le dijo Bella, con una seguridad que intimidaba a los tres nuevos hombres en esa habitación. Menos a Edward, quien no podía disminuir el brillo en sus ojos por el orgullo de ver a su mujer con una fuerza y postura que nadie antes le había demostrado.

-Preferiría que no…-

-Detective Newton, de verdad no he estado bien las últimas horas, y necesito a mi lado a mi novio, de verdad espero que no me niegue ese derecho, además no creo que le imposibilite hacer las preguntas, que yo sepa no hay porque restringir su presencia.- dijo Bella con un poder de convencimiento que recordaba a los dos Cullen presentes, el porqué del puesto de Bella en la empresa, esa mujer estaba brillando como nunca antes.

-Si creo que no habrá ningún problema…-dijo Newton aceptando la derrota de la posible instancia de tener a la señorita Swan solo para él.

-Bueno si puede ser así, papá y Elesar por favor, espérenme en el escritorio todavía tenemos que hablar de algo importante…-

-Edward-le interrumpió Bella- espera, tomen creo que es necesario que revisen esto… -les dijo Bella, que sacando del bolsillo trasero de su pantalón, sacó un sobre de la Scotland Yard, el que había robado sutilmente del escritorio de Carlisle, pero Newton no se dio cuenta, estaba preparando los papeles para la interrogación, mientras Elesar tomaba el sobre y lo guardaba inmediatamente. Carlisle y Elesar salieron de la habitación y se dirigieron al escritorio de Edward previamente indicado por él.

Bella tomo asiento en el sillón, dejando notoriamente un espacio para que se acomodara Edward, mientras tanto el detective Newton tomaba asiento en un solitario enfrente del sillón. Edward volvió al lado de Bella y pasando su brazo por detrás de los hombros de ella, de manera protectora, se acomodó demostrando una seguridad que expelía su postura.

-Bueno empecemos…-dijo Newton un poco intimidado, no sabía el porqué exacto, pero la miraba de Edward no dejaba de incomodarlo. Sutilmente a su vez Edward acerco una de sus manos a las de Bella, quien en el fondo estaba nerviosa, él lo sabía sus manos no habían abandonado los bolsillos del pantalón mientras le hablaba duramente a Newton y cuando se sentó, estas tampoco dejaron de moverse, ella lo necesitaba, por lo cual el tomo una. Y Bella de inmediato sintió el apoyo nuevamente, Edward estaba realmente con ella, no como en la casa de los Cullen, él había vuelto a ella.

-Señorita Swan, ¿Dónde se encontraba al momento en que exploto su departamento?- comenzó Newton con el interrogatorio.

-Esa noche estaba en esta casa con Edward…-

-¿Por qué con el Señor Cullen si en esos días el tenia una relación con la Señorita Delani?-

-Se equivoca detective- dijo Bella un poco incomoda- Edward termino esa relación antes de volver para Chicago, el mismo se lo puede corroborar…- dijo Bella buscando apoyo en la mirada de Edward.

-Newton, actualiza tus fuentes… cuando volvimos de Londres, ella y yo ya habíamos finalizado nuestra relación… y si sigues pensando de que estoy relacionado con el asesinato de ella, mejor que vallas pronto donde tus jefes en vez de perder el tiempo acá, preguntando estupideces.- dijo Edward

-Cullen…-

-Edward por favor, deja al detective hacer sus preguntas, mientras antes termine mejor…-

-Este, bueno si estaba acá, como se entero de la explosión del departamento…-

-Por el teléfono… Carlisle en realidad, Carlisle dejo un mensaje en la contestadora, y en la mañana cuando baje a hacer el desayuno, escuche el mensaje, y…- termino un poco nerviosa, en verdad necesitaba hablar del tema con Edward necesitaba todavía decantar la traumarte situación.

-Creo que está bien amor, no mas…, Newton al punto por favor… tenemos cosas que hacer…- interrumpió Edward, no le estaba gustando que Newton pusiera tan nerviosa a Bella.

-Este… yo solo quiero saber las conexiones de la señorita Swan, Isabella, no tienes a ningún enemigo… a quien supieras que hay alguien te quiera hacer daño…o te haya amenazado…-

-Newton te lo digo de verdad, esas preguntas se pueden responder fácilmente en una buena investigación, te pido formalmente que te retires, y se necesitas algo pregúntalo a través de Seth, quien estará al tanto de todo… pero por favor si necesita hacer preguntas inteligentes nos vuelves avisar de acuerdo…-

-Edward….-

-No amor, esto ya me colmo la paciencia, tenemos que descansar hemos tenidos unos días muy movidos, por lo mismo, por favor Newton… -

-Yo lo despido Edward…-dijo Bella tratando de retornar la diplomacia a la conversación y a la propia situación.

Newton nuevamente asumió el fracaso de su intento de averiguar más sobre Swan y Cullen, las cosas se estaban complicando. Al momento de salir, se iba a despedir de Bella, con el fin de convocar una cita en privado, quizás la podría disuadir, pero en vez de encontrarse con el rostro de Bella, sintió una fuerte mano en su cuello, que lo despego del suelo y lo azoto contra la puerta, y se topo con la mirada iracunda de Edward.

-Si vuelvo a saber que te contactas de nuevo con alguien de los Volturi, yo mismo te matare… y eso será lo menos que hare. Cuida tu lealtad Newton, no estás jugando con principiantes… te tengo en la mira, si te vuelvo a ver cerca de Bella de nuevo, quizás… no vuelvas a ver la luz del sol… y ahora ándate antes que me arrepienta…-

Lentamente soltó a Newton y este se dirigió al auto, por detrás apareció Carlisle, quien se acerco al auto y le dijo a Edward.

-Vuelvo dentro de poco, con Esme…-

-Si, necesito hablar con mamá… - pero nunca perdió de vista a Newton, quien tenía una mirada de completo temor, Edward Cullen de verdad que no era un juguete.

Carlisle aceleró rápidamente y Edward entro arduamente, Elesar le estaba explicando a Bella los temores sobre Newton. Y Bella no cavia en el asombro...

-¿Crees de verdad que Newton está coludido con los Volturi?- pregunto Bella en un tono muy cercano al temor.

-Sí amor, pero eso estará controlado mediante Seth y otros contactos. Lo importante ahora es que te calmes…-

-Edward los pasajes están listos…-le dijo Elesar.

-Este…, las cosas cambiaron Bella no viajara-

-Pero como pretendes cuidarla acá… tu atención se disipará… Edward piensa con la cabeza!-

-No puedo dejarla marchar, la necesito, nos necesitamos. No puedo esto me supera. La necesito ver, es verdad puede que le pase algo y nunca tendré la seguridad de que estuviera completamente segura. Pero los boletos no los deseches… estaba pensando que sería bueno que mandaras a Carmen y a Irina, no es necesario que se queden en Londres, pueden ir al campo. Será mejor…-

-Si tienes razón, además las otras identidades están listas, estaría más tranquilo si ella estuvieran protegidas, allá…pero aun tengo mis dudas de que Bella se mantenga acá…-termino diciendo Elesar. De verdad no estaba del todo convencido.

Elesar estaba encontrando la lógica a los pensamientos de Edward, pero recién podía ver el estrecho y fuerte lazo que tenia Bella con Edward y viceversa.

-Edward, que hay que hacer ahora…- le pregunto Bella a Edward.

-Mover las piezas, y mañana tú empezarás, iras a la oficina, y actuarás como nada hubiera pasado, yo llegare por encubierto. Félix ira a tu oficina, muy seguramente a engatusarte pero yo estaré debajo en tu escritorio, protegiéndote. Pero creo que no te debo dar ninguna indicación, si me demostraste lo espectacular que eres para cortarles la carrera a los buitres.-

-No te atrevas de dejarme sola en la oficina…-

-Nunca amor, iremos juntos solo que yo entrare por otra entrada. Subirás el ascensor con Carlisle. Estarás bien… calma. Estaré contigo todo el tiempo.-dijo Edward acariciándole la cara con el fin de tranquilizarla.

-Bueno Edward cual es el plan finalmente…-preguntó Elesar.

-Quiero que llegue Carlisle y Esme…-

Termino de decir esto y fue como un designio divino, llegaron los patriarcas Cullen.

Entraron de inmediato, estaban todos reunidos, los más importantes para Edward. Este era el único de pie, mientras Bella y Esme estaban sentadas juntas con las manos agarradas.

-Bueno el plan a seguir es el siguiente, con Bella mañana iremos a la empresa. Mientras tu papá conversaras con Aro, de cualquier cosa, lo más distractora posible. Elesar, coordinarás todo para irte a Inglaterra, y estar lo menos posible en Londres, Aro tiene ojos en todas partes. Nosotros con Bella nos aseguraremos de que Félix, crea que esta todo miel sobre hojuelas… y terminaremos la recopilación de las pruebas, cosa que en la noche las entregue… y nos olvidaremos de esto.- dijo Edward, en una manera similar a un detective coordinado a su escuadrón.

Bella estaba confiando ciegamente e Edward, sus miradas se encontraron nuevamente y ambos se transmitieron la confianza y la complicidad que se estaba renovando, esa presencia era evidente. Ambos eran uno nuevamente. Edward quería ponerle fin a esto, quería reencontrarse nuevamente a sí mismo y ponerse a pensar su futuro con Bella no quería perder más tiempo, la quería en su vida oficialmente y con todas las de la ley, pero en esa situación no podía.

Las piezas se estaban a punto de mover, el comienzo del final estaba a la vuelta de la esquina.

Capitulo 7_Pérdidas

Pérdidas

Félix, cortó el teléfono luego que Edward, le dejara la palabra en la boca, y supo que estaba en tremendo lio, y eso significa que correría sangre. Tenía que comunicárselo a su padre, los periodistas estaban como locos buscando rastros de la pareja, ya que las policías ya habían entrado al departamento y no habían encontrado nada que indicara que el departamento estuviera habitado.

Félix salió de la habitación y se dirigió al despacho donde estaba su padre, se estaba preparando Aro estaría furioso. Con cautela abrió la puerta, y entrando sigilosamente una voz llena de ira pero sin gritar le dijo:

-Félix, hijo justo contigo deseaba hablar, espero que vengas a decirme que Edward Cullen está muerto…-

-No, el maldito está vivo y ella también… aparentemente no estaban en el departamento.-

-¡OBVIAMENTE QUE LOS DESGRACIADOS NO ESTABAN EN EL DEPARTAMENTO!, no hay rastro de algún maldito cuerpo en ese puto departamento, que piensas que soy Félix, otro de tus subordinados, acaso...-dijo Aro furioso, ahora dirigiéndose hacia él y con los ojos dispuestos a matar todo lo que fuera o se cruzara por su camino- aquí tu eres el responsable, y tu posees responsabilidad en esto, cuando te dije que te arrepentirías de esto si te equivocabas, lo dije en serio. Te desases ahora mismo de esa niñita molesta, sabe mucho, y nos fallo, quien nos falla se muere, no me gustan los inútiles, luego encontraras alguien más que te caliente la cama. De acuerdo… a esa niña la matas y déjame a Edward Cullen a mí, se nota que te quedo grande.- termino Aro finalmente, hastiado de la situación.

Félix totalmente impotente apretaba los puños llenos de furia, como odiaba a Edward Cullen, el maldito era perfecto, siempre delante de él y su padre, “su amado” padre siempre sacándole en cara sus diferencias. Como que nunca pudo atrapar a Cullen en Londres, el estúpido leila la mente o que… y ahora en Chicago menos, no podía, le era imposible. Pero eso pronto terminaría.

-Qué esperas, llama a tu matón y a esa niñita y coordina, que esperas que te marque yo los números… no me vengas con tu idiotez…-le dijo Aro apurándolo.

Félix, bien obediente y al mismo tiempo furioso como si se lo llevara el mismo diablo, llamo primero a Tanya.

-Tanya… si en 20 minutos nos juntamos en tu departamento, si allí hablaremos espérame…- hablo rápidamente a Tanya, y luego marco nuevamente y dejando que sonara un poco, alguien al otro lado le constó- Necesito que me hagas un pequeño trabajito, y que sea rápido y silencioso en 20 minutos en su departamento… si sabes la dirección, el departamento de Tanya Delani, si por favor, que nadie te vea obviamente…. Si gracias… mañana cuando se sepa la noticia te pagare… no en la cuenta, si la ultima, ok conforme, no me falles…-

-Por lo menos ellos no te fallan , porque entonces me tienes que fallar a mi…Félix, el tiempo se acaba, necesito deshacerme de los Cullen ahora, especialmente de Edward, sabe mucho, se que sabe perfectamente lo que paso esa noche en el accidente, y debe tener pruebas, por algo volvió de Londres. El siempre apuesta a ganador, y si se quiso meter en la boca del lobo, fue por algo. Félix, te lo repito, si te metes con Edward, procura que no te pille volando bajo.- terminó diciendo Aro, con el propósito de que Félix, abandonara el despacho, y así lo hiso.

Félix, saliendo del despacho, y lleno de rabia, poco a poco fue mentalizándose de la perdida de Tanya, en realidad ella había cumplido su tiempo, con justa razón, como decía Aro ella tubo la función exclusiva de calentarle la cama y fue genial. No comprendía como el imbécil de Cullen estaba desperdiciando tal manjar. Pero fue mejor para él. En parte también estaba aliviado de la presión de Tanya, ella era muy demandante, si lograba casarse con Cullen, él tendría que ser el segundo, el amante clandestino y realmente Félix Volturi no estaba para esos tratos.

Ahora podría actuar más tranquilo no tendría que rendirle cuentas a nadie, pero no podía también cometer más errores, era verdad que quedaba poco tiempo. Edward Cullen de seguro ya tenía todo el plan trazado para hacerlos caer. De eso estaba seguro, por algo había decidido de la noche a la mañana volverse a los Estados Unidos. Maldito entrometido, pronto iba a encontrar el fin Cullen, bajo seis metros bajo tierra, y eso no era una amenaza.

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Estaban abrazados el uno al otro, totalmente desnudos, en aquella cama, fantástica amplia y cómoda, y aparentemente muy resistente. Bella reposaba en el pecho de Edward, mientras la cabeza del hombre sobre la almohada, pero inclinado hacia la cabeza de Bella. Luego de la comida con sus padres, ambos volvieron de inmediato a la casa, antes que el resto volviera, Bella no quería hablar con nadie. Estaba cansada o por lo menos antes de volver a la habitación de ellos. De inmediato, Bella salto a sus brazos y ambos cayeron a la cama. Y fue como una danza, sutil pero a la vez llena de pasión y amor mutuo. Quizás después de eso Bella realmente quedo cansada. Y parece que así fue, ya que se durmió de inmediato, y Edward se había quedado pensando en lo que haría al día siguiente.

Pero parece que el amanecer de esta pareja no iba a ser tranquilo, el celular de Edward empezó a sonar estruendosamente, haciendo quejarse a Edward quien reconoció de inmediato el sonido, y empezó a moverse sutilmente. Estos movimientos provocaron que Bella se despertara, abriendo los ojos levanto su cabeza y lo primero que vio fue a Edward, con el seño fruncido molesto por el sonido, ella con una sonrisa en su boca, deshizo el fruncimiento con sus dedos, y besándolo sutilmente le dijo sobre sus labios:

-Amor, está sonando molestosamente tu celular, harías el favor de contestarlo…-

-Mmm, no… quiero dormir, estoy casado, me dejaste cansadísimo ayer y anoche, eres mala, mejor contéstalo tú…-le dijo gruñendo Edward, como un niño mimado, se giro más hacia Bella, abrazándola aun más, acercándola a su cuerpo.

Bella se estiró como pudo a pesar del duro cuerpo de Edward, y alcanzo la Blackberry, lo extraño es que quien llamaba aparentemente era una mujer, Irina. Algo paso dentro de ella, prendió como pasto seco, un sentimiento raro, como reclamando lo suyo, eran celos. Celos pero como si fuera una leona. Se sentó bruscamente en la cama y Edward se despertó por completo, y cuando miro la cara de Bella, se asusto un poco, su semblante era de seriedad absoluta, y luego dijo seriamente:

-Quien es Irina…- pregunto fríamente Bella, que ya se estaba imaginando quien podría ser, y estaba pensado lo peor, lo más sano que pensaba era, que ella podría ser una antiguamente de Edward, pero porque estaría llamando tan temprano…. Eran muchas las dudas-¡Edward!, responde quien es Irina!- dijo Bella, demostrando su furia.

-Es la hermana de Tanya, que raro…-dijo Edward e inmediatamente sospecho que algo había pasado, quitándole la Blackberry con sutileza, contesto el teléfono-Aló…que paso Irina, porque me llamas a esta hora…-

Edward! ….Ven…te necesito por favor….-

A Bella le cambio la cara, estaba enojada, los celos la estaban cegando, pero Edward la estaba mirando, cuando sus miradas se juntaron, Edward entendió lo que estaba pasando por la cabeza de Bella.

-Irinia, que paso, ahora no estoy disponible, estoy con mi novia, no puedo ir Irina, menos si es por uno de tus caprichos, llama a alguien más…-

-No… es algo mayor, es Tanya… está….ella….está….Está MUERTA, Edward Tanya está muerta, la mataron tiene un disparo en al frente!, ven por favor, urgente…-

-¿Cómo?, Tanya, muerta…-dijo Edward totalmente sorprendido, con los ojos fuera de órbita, y mirando a Bella, quien tenía la boca tapada con su mano, en un gesto de sorpresa absoluta. Tanya que ayer estaba vivita y coleando estaba muerta, y alguien la había matado… tenían que salir pronto.

Y así lo hizo Bella, sin importarle su desnudez, ahora común entre ellos, salió de la cama y fue al baño, mientras Edward pensaba en lo que iban hacer, tendría que dejar a Bella en un lugar seguro, mientras él iba al departamento de Tanya. Las piezas se estaban moviendo.

-Irina cálmate, en una hora estaré allá, espérame y espera a la policía, no toques a Tanya, y cuenta todo cual fue, de acuerdo?-

-Sí, no te preocupes, no la he tocado, pero apúrate por favor ven…-

-Sí, nos vemos en un rato…-corto de inmediato Edward. Buscando a Bella entro al baño, mientras ella se duchaba. Edward olvido en parte lo que estaba tratando de planear, cuando vio a la mujer que estaba duchándose, sin pensarlo más entró con ella a la ducha, sorprendiéndola bastante.

-Tú sabes que te amo más que nada en esta vida, eres la razón de mi existencia. Pero lo que no entiendo es cómo te puedes poner así de rabiosa y furiosa, si sabes a ciencia cierta que desde aquella noche en el Caribe no ha existido ninguna otra mujer- dijo Edward aprovechando el susto de ella para atraerla fuertemente a su cuerpo, y acercando su rostro al de ella, capturo sus labios, y la batalla había comenzando. El se dispuso a conquistarla de nuevo, como si la hubiera perdido, pero sabía perfectamente que ella estaba sentida. Lo alcanzo a leer en su mirada, lo decía todo. Estaba celosa.

Rompiendo el beso antes que se olvidara como respirar, tenía que encarar a Edward. Eso no se podía quedar así, que con un beso, sin importarle cuan fantástico era, las cosas no se podían quedar así, no sabía quién era Irina. Estaba rabiosa y picada, ninguna mujer tenía justificación para llamarlo tan temprano, solamente ella tenía esa facultad.

-¡Para!, antes de todo este amor por mí, y la relación… la importancia de nuestro amor y fidelidad y todo eso… ¿Quién es Irina?- dijo Bella tratando de separarse, gracias a dios la ducha era amplia.

-Irina es la hermana de Tanya…-

-AH.-

-Si, ah…Bella, nunca dudes de mi…-

-Lo siento, pero es que fue algo incontrolable, algo que no puede controlar. Lo siendo si te moleste, pero soy así, es como un tómalo o déjalo.-

-Lo tomo, a ojos cerrados. Solo que también estoy protegiendo una de las cosas más lindas que tenemos… nuestra honestidad, la quiero proteger también, si la conservamos, podemos sobrellevar cualquier situación y sobre todo ahora…-

Bella lo miro profundamente, viendo la solicitud de confianza de Edward en su mirada, con un suspiro tomo el jabón de baño y empezó hacer espuma y con una esponja, empezó a lavar a Edward y a ella. El se dejo querer, mientras ella lo jabonaba, el tomaba el shampoo que había, y colocando una dosis en su mano, lo refregó en la cabeza de Bella.

-Lo siento es el único que tengo por mientras, a la tarde paso a comprar…-

-No está bien, me encanta el olor de tu cabello…-

Terminado ambos cada tarea, Bella jabonándolos, y Edward lavando el pelo de ambos. Salieron de la ducha, mientras Bella se echaba unas cremas que le había dado Esme, Edward partió al walking closet, y lo primero que vio entre sus ropas, fue un lindo sostén de encaje negro, de Victoria’s Secret, y tomándolo delicadamente, esbozó una picara sonrisa y alzando un poco más su voz le dijo a Bella:

-Este es un regalo amor….-

-Que cosa Edward…-pregunto Bella desde el baño.

-Este Bello sostén que me dejaste entre mis ropas…-

-Ah, que lastima tendrá que ser para después, ya que hoy lo voy a ocupar, creo que a la tarde también tendrás que pasar al mall, tengo que comprarme un poco de ropa, me da vergüenza seguir pidiéndole ropa a tu mamá.-

-Si tienes, razón pero creo que lo de la ropa tendrás que ir con Alice, creo que debe tener deseos de matarme, por lo de ayer, se que le encantaría salir contigo a comprar ropa…-

-Amor, soy amiga de Alice antes de conocerte, y sé que ya debe tener todo planeado para un día de muñeca Bella, y sobre todo si es para crear un nuevo guardarropa…-

-Lo siento, de verdad Bella, si no nos hubiéramos reencontrado ahora estarías en tu departamento, con tus cosas, y saliendo para el trabajo, sin ningún temor o problema…-

-Claro y siendo además la mujer más aburrida y frustrada sobre la faz de la tierra. Edward tu revolucionaste mi mundo y no me arrepiento de nada, si tengo que enfrentar a un grupo de matones y de mafiosos, estaré bien, porque tu estarás a mi lado, y enfrentaremos junto cualquier adversidad…-

-Te amo, preciosa, mi ninfa…- dijo Edward , cogiendo el rostro de Bella, con su mano libre, y acercándolo, para darle un beso, el cual juntó sus labios, tocándolos como cuando tocaba la seda, y pétalo de rosa, para luego seguir vistiéndose. Bella recuperó su ropa interior, y ambos dentro del mismo walking closet estaban vistiéndose. Y Bella pensó nuevamente en lo cómoda que se sentía, era como ver a una pareja de casados, haciendo su rutina. Y eso era lo que deseaba fervientemente, deseaba que pasara pronto todo lo que tenía que pasar, y quería vivir con ansias sus proyectos con Edward, los cuales todavía no estaban pensados, pero cualquier cosa que lo involucrara resultaba fantástico.

Pronto bajaron hacia la cocina, y sacando unos mugs de café, Edward los preparó, según lo apreciado por Bella no tenían mucho tiempo. Estaba preparando unas frutas cuando Edward le dijo:

-Te voy a dejar a la casa de mis padres, luego quiero que llames a los padres de Tanya, mi mamá tiene los números. Preséntate como alguien de confianza, y si te preguntan por tu cercanía a mí, diles en los últimos de los casos de desconfianza que eres mi esposa, pero creo que van a ser dóciles, si se ponen muy difíciles dales con Esme. Les tienes que decir que se vengan lo más pronto posible a la casa de mis padres, si no corremos el riesgo de que les pase algo. Creo que ellos están a dos horas de distancia de Chicago, según lo último que me comento Tanya. Amor –le dijo Edward interrumpiendo su tarea, y mirándola fijamente- si pasa algo llámame sin dudar, pero necesito que te quedes con mis padres, sería muy razonable que nuevamente te quedes todo el día de nuevo en la casa. No sería seguro que salgas por favor.-

-No puedo ir contigo…-

-No, no quiero exponente, piensa en varias cosas, primero voy a ir al departamento de Tanya, segundo lo más seguro que se aparezca Félix, tercero esta Irina, y si te ve conmigo, no creo que tenga las mejores reacciones. Y cuarto pero más importantes, van a estar los medios, amor, no quiero exponerte, no sabemos cómo reaccionaran estos mafiosos…-

-Pero por eso mismo debería acompañarte y si te pasa algo…-Le interrumpió Bella, con una voz de preocupación absoluta.

-No va a pasar nada, mis guarda espaldas van a estar allá, los llamare cuando vallamos en el camino, pero amor por favor, no salgas del recinto, puedes volver a la casa pero que mi papá te venga a dejar…-

-Si entiendo, pero prométeme que no te vas arriesgar a nada por estar en ese departamento, quiero que vuelvas, sano y completo como te dejé…-

-No te preocupes…- dijo Edward finalmente dándole un beso en la frente. Ambos terminaron sus tareas, y salieron prontamente hacia el auto de Edward, quien manejando rápidamente entre las cuervas del sendero, llegaron pronto a la casa de los Cullen.

Solo había dos autos, el de Esme y el de Carlisle, quien aparentemente no había salido todavía. Mejor así pensó Edward. Estacionándose cerca de la puerta de entrada, le dijo a Bella.

-Amor no me voy a bajar, pero lo más seguro es que mis padres no sepan sobre la muerte de Tanya, a sique por favor explícales, y dile a Carlisle, que necesitas comunicarte con Elesar Delani, el papa de Tanya. El entenderá de inmediato. Pero te repito por favor, quédate en la casa, no salgas, si quieres le puedes pedir a cualquiera que te lleven a nuestra casa, pero no quiero que te arriesgues.-le volvió a repetir Edward.

Bella girando su rostro, con la preocupación en su mirada y mordiéndose el labio inferior le dijo a Edward:

-Si lo hare no te preocupes, pero prométeme tu algo a mi-cambio su cara a una seriedad absoluta- prométeme que no harás nada osado, ni loco, no te enfrentaras a nadie, y que volverás pronto muy pronto. Ya te extraño, te necesito junto a mí, te necesito cerca… entiendes verdad… vuelve pronto-y acercando sus labios deposito un beso muy suave, casi como una caricia en los labios de Edward- te amo más que a mi propia vida, vuelve por favor…-

-Te lo prometo, y voy a volver apenas pueda, no te preocupes, voy a estar seguro….-dijo Edward.

Luego Bella se bajo del auto, y camino hacia la puerta de entrada, tocando inmediatamente el timbre de la casa, se dio vuelta pero el Audi R8 ya no estaba. Pero de inmediato se abrió la puerta sin dejarle tiempo para pensar en lo triste e incompleta que se sentía ahora. Se topo con el sorprendido rostro de Esme, que se notaba que recién se había levantado de la cama.

-¿Bella?, cariño tan temprano por acá…paso algo…-pregunto Esme con un dejo de extrañación de verla en su casa tan temprano y además no tenia buena cara.

Ambas entraron y se toparon con Carlisle, quien viéndole la cara a Bella supo que algo había pasado.

-Bella que paso?, y donde está Edward…-pegunto Carlisle.

-Bueno, hoy en la mañana no tuvimos un buen despertar, Irinia llamo a Edward, diciéndole que Tanya estaba muerta en su departamento…-

-¡¿Qué?! Tanya… oh mi dios, y Edward fue a su departamento?...-Esme, quien no cabía dentro de la sorpresa.

-Espero que Edward haya ido con seguridad, es peligroso que valla así. Y supongo que sabe quien pudo haber sido, verdad Bella- le pregunto Carlisle.

-Sí, creo que lo sabe, pero no me dijo, solo que tenía que estar allí lo más pronto posible y que estaría con sus guardaespaldas, y que volvería pronto, pero aun así estoy muy preocupada por él…-le contestó Bella.

-Gracias a dios que Edward esta razonando con más lógica, antes iría sin nada, creo que en ese cambio entras mucho en consideración Bella. Bueno vamos a terminar de tomar desayuno, de acuerdo… y luego saldremos con Alice…-

-NO, por favor, no puedo, tengo varias cosas que hacer, entre ellas un favor que me pidió Edward. Carlisle, necesito comunicarme con Elesar Delani, necesito hablar con él. Y lo lamento Esme, Edward me rogo que no saliera del condómino, que estuviera entre las casas, pero hoy no era buen día para salir…-

-Lo siento de verdad Bella, yo y mi cabeza, de verdad, insisto que mi hijo es muy precavido a veces pienso si de verdad es solamente un empresario en vez de un agente policial o espía…-Esme dijo en tono de comedia, pero Bella se le quedo mirando y pensando, en cierto sentido tenía razón… que era Edward en verdad.

-Vamos al despacho Bella, ahí llamaremos a mi amigo Elesar y hablaras con él…-le dijo Carlisle.

Terminado de tomar desayuno finalmente en el despacho de Carlisle, los tres se acomodaron para que Bella pudiera hacer la llamada a Elesar. Carlisle, le marcó el teléfono de Elesar, pasaron dos o tres tonos cuando le contestaron a Bella.

-Buenos Días, señor Delani, soy Isabella Swan llamo de parte de Edward Cullen, necesito que se dirija lo más prontamente hacia la casa de Carlisle y Esme Cullen, lo estaremos esperando y por favor, venga con su esposa.-

-Swan?...no conozco ese apellido pero si dice que llama de parte de los Cullen debe ser importante,¿ cuando llego Edward a Chicago? No me aviso, y Tanya todavía está en Londres, que raro, solo Irina está en Chicago. Si no es mucha molestia me puede explicar porque me llama tan temprano. Acaso paso algo… deme con Edward por favor…-

-No puedo señor Delani, Edward no está acá, por favor, no me gustaría contarle por teléfono…-

-Quien es usted para hablar de tanta confianza con Edward…además el es novio de mi hija Tanya…-

-Señor Delani, le repito no le puedo decir nada, solamente que Edward le pide que venga lo más pronto posible…-Bella nuevamente fue interrumpida pero esta vez por Carlisle.

-Elesar, soy yo Carlisle, necesito que vengas ahora hacia mi casa, es de suma urgencia, en realidad es de vida o muerte, amigo por favor, toma a tu señora y ven ahora mismo…-

-Carlisle, que pasó….¿Quién es Isabella Swan?-

-Isabella Swan es la mano derecha de Edward, y creo que Tanya y Edward terminaron, mi hijo me hablo que ya estaban mal desde Londres, creo que Tanya no estuvo de acuerdo con el retorno hacia Chicago…-

-Hace semanas que no hablo con Tanya, que raro… bueno si lo dices así creo que iremos, pero mañana…-

-Elesar, no! Es ahora o ahora. Paso algo que debes saber pero acá en persona. Por favor…-

-Está bien Carlisle, pero quiero saber más quién es esa Isabella Swan…-

-Calma que lo vas a saber…Adiós amigo nos vemos dentro de un rato…-inmediatamente Carlisle cortó, con la cara de preocupación latente. Y mirando a las mujeres en la habitación, dijo- Creo que esto será mucho más complicado de lo que pensaba Edward… Bella por favor no digas te tienes una relación con mi hijo hasta que él lo estime conveniente, o él mismo lo diga. Elesar y Carmen van a estar muy sensibles, creo que ya fundamos la preocupación en sus corazones.

-Ojala que lo tomen bien, igual perdieron una hija, es razonable que quizás reaccionen mal en cuanto a la relación de Edward y Bella… calma tengo la corazonada de que todo va a salir bien…-dijo Esme.

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Edward llego a la calle en donde estaba el edificio de Tanya, estaba rodeada de efectivos policiales, y uno que otro medio, estacionando el auto, se puso sus gafas, y salió tranquilamente del auto. De inmediato se acerco un detective del FBI, arrinconándolo en la acera, y entrando al edificio. Pero nadie se inmutaba o extrañaba, los medios tampoco lo notaron, gracias a la presencia del detective. Recién en frente al asesor por primera vez se dirigieron la palabra.

-Saben quienes fueron…-preguntó Edward.

-No…-

Pero se abrieron las puertas y ambos hombres entraron. Ahí recién se notaron con más tranquilidad, afuera era muy peligroso descubrir sus verdaderas identidades.

-Seth, como está la hermana….-

-Bien, solo que luego que llegamos entró en estado de shock parece…-

-Como que parece…-

-Lo siento jefe, pero en verdad no sabemos muy bien, no habla nada y no responde a los paramédicos ni nada…-

-Seth no quiero que ningún medio suba, no es apropiado,,, y cuando saquen el cuerpo, que lo hagan por la salida de emergencia y si pueden por el subterráneo, nada de puertas principales, ok?-

-Si jefe, el detective a cargo de la investigación del asesinato está tomando todas las precauciones para sacar al cuerpo sin que los medios se den cuenta-

-Perfecto… y quien está a cargo Seth…-

-El agente Newton…-

-Mmm creo que lo he visto una sola vez… en Inglaterra no me lo he topado… creo…-

-Quizás puede ser una alcance de nombre jefe, ya que el agente Newton no ha prestado funciones a la Interpol.-

-Puedes que tengas razón Seth.- Termino Edward justo cuando las puertas del ascensor se abrieron, estaban justo en el piso del departamento de Tanya.

La escena era impactante, había entre unos diez funcionarios entrando y saliendo de las diferentes habitaciones del departamento buscando pistas o elementos que le ayudaran a descubrir quien habría sido.

Edward y Seth, entraron al departamento, y lo primero que vieron fue al cuerpo de Tanya tendido en la entrada, con los brazos simulando la postura de la crucifixión, y sus piernas extendidas derechamente contra el suelo del departamento. Su rostro estaba casi perfecto, solo tenía un certero disparo en su frente, por lo que dedujo Edward, había sido casi a quema ropa, con una arma potente, pero ligera, y que sin duda había ocupado silenciador. Ya que el cuerpo había sido encontrado recién en la mañana, y ningún vecino se había percatado del asesinato.

-Cullen… creo que sigues con esa fama de atraer a las mujeres como un imán… desde hace treinta minutos la hermana de la víctima no deja de murmurar tu nombre…-

El agente Newton estaba en frente de ellos, mirando fijamente a Edward, quien a su vez también lo miraba analizándolo profundamente, sabía perfectamente que ese Marshall lo estaba escudriñando muy profundamente.

-Agente Newton, soy Edward Cullen, creo que me necesitan…-

-Señor Cullen, la hermana de su novia está en la habitación de esta…-dijo Seth tratando de bajar un poco la presión del ambiente, ralamente estaba tenso, quizás Newton no estaba tan contento con que Cullen hiciera acto de presencia.

-Con su permiso Agente…- dijo Edward dentro de lo más educado posible, paso como pudo dentro del departamento, necesitaba sacar a Irina y sacarla de ahí lo antes posible. No quería que le pasara algo más, y según lo acordado con Bella, Elesar y Carmen pronto estarían allí.

-Oh, Edward...-llorando desconsoladamente, Irina se le tiro en los brazos, era comprensible, por fin veía un rostro conocido, estaba mal, estaba desesperada, su hermana la habían acecinado, y ella lo había descubierto, las preguntas que le hicieron los agentes, fueron rudas, y nada consideradas, necesitaba apoyo y por fin Edward había llegado- oh mi dios Edward esto es espantoso, porque tardaste tanto en llegar te necesitaba tanto...- Irina lo seguía abrazando fuertemente. Las esperanzas en ella estaban creciendo, aunque sonara algo totalmente frío, ahora que no estaba Tanya, podría empezar hacer los movimientos, deseaba ser algo más que una simple amiga para Edward.

-Me demore porque estaba ocupado Irina, ahora suéltame, por favor, necesito sacarte de aquí, y llevarte para que te revisen y luego nos iremos a juntarnos con tus padres, y te irás con ellos…-

-No te quedarás conmigo…-le dijo Irina completamente dudativa. Como deseaba que nunca más la abandonará y sobre todo que la abrazara con sus fuertes brazos.

-¿Por qué debería, quedarme contigo…?-le pregunto Edward, con un gesto de su cara entre asombro y rechazo.

-Por aquella vez en Londres, Edward, estuviste fantástico, eres realmente genial…-

-Irina por favor, te lo vuelvo a repetir por última vez, estaba borracho, no me acuerdo de nada en verdad, perdí totalmente la consciencia. Además se acaba morir tu hermana por favor ten un poco de dignidad y aléjate…-le interrumpió bruscamente Edward, lo está exasperando aquella mujer, siempre supo que Irina era una mujer muy demandante pero nunca pensó que fuera tan necesitada y arrastrada cual serpiente.

Separándose completamente, Edward logró ojear lo que le estaba preocupando, la habitación de Tanya, la cual gracias a dios todavía no había sido intervenida, y vio algo que completamente lo sorprendió, un conjunto de llaves sobre el tocador de Tanya. Gracias a sus talentosos dedos, inmediatamente atrapó aquellas llaves en sus largos dedos, y con maestría se las echó en el bolsillo de su pantalón sin que Irina se diera cuenta. Con Elesar discutiría sobre que se trataban esas llaves.

Su Blackberry empezó a vibrar en el otro bolsillo, y mirando hacia Irina, contesto, era su Bella. Con un tono que el dejara en claro que ya no estaba disponible dijo:

-Hola amor, dime ….-

-Edward, cuando regresas….-

-Me queda poco, en media hora estoy allá, te contesto Elesar…-

-Si, pero finalmente fue tu padre quien lo convenció, parece que no fui lo necesariamente confiable, lo lamento de verdad. Pero igual era muy misterioso para él, es muy comprensible…-

-Si, lo sé, bebería haberle llamado yo antes, bueno lo importante es que viene. Mira voy a llevar a Irina para que la revisen, está en un estado de shock, y luego iremos a la casa, y ahí hablaremos de acuerdo… ah se me olvidaba, no sería mal que llamaras a Ángela y le dijeras…-

-Edward, ya lo hice. Ahora creo que desempeño mi puesto de trabajo mucho mejor que tu… no crees… bueno apúrate si… tengo que hablar contigo…- esa última frase le extraño como sonaba Bella, parecía preocupada, haciendo que la ansiedad de Edward incrementara un poco más pero siempre bajo control, que estaba sucediendo que era lo que tenía tan tensa a Bella. Pero luego que termino la frase, inmediatamente Edward de forma apurada se despidió, Irina estaba con los ojos más vidriosos que nunca y parece que iba a recriminarle algo.

-¡¿AMOR?!, Edward esto que significa… cómo es posible si tú eres el novio de Tanya…- le recrimino Irina, entre espanto y decepción.

-SI lo mismo pregunto Cullen, acaso no nos ha dicho algo trascendental…-le dijo Newton, metiéndose abiertamente en la conversación y en la habitación.

-Agente Newton si desea interrogarme, adelante pero exijo minino un trato formal, si usted encuentra que soy sospechoso hágamelo saber, creo que es de suma importancia tratar de forma formal esta investigación. No cree…-

Newton estaba furioso, le cargo la presencia de Edward desde un principio, sus jefes siempre lo trataban con deferencia y un respeto admirable, como era posible, si era tan solo un civil… o por lo menos era eso lo que aparentaba.

-Newton, nosotros sabemos los pasos a seguir en esta investigación… vamos Irina que tus padres nos estarán esperando dentro de algunas horas, vamos…- dijo Edward realmente enojado, no deseaba exponer más a Bella, la policía todavía no se podía enterar que ella era su novia, sobre todo en relación a la investigación de la explosión del departamento.

Tanto Irina y Edward salieron del departamento, y Edward sin brindar ninguna declaración y con Newton realmente furioso, por la actitud de este, como lo odiaba. Mientras Seth seguía escoltando a Edward hasta la llegada de su auto. Dejando adentro a Irina y su llanto de cocodrilo, Edward se dirigió a Seth:

-En algunas horas llega Elesar Delani, y con el seguiré la investigación, solo quiero que estés pendiente a tu celular por cualquier avance, o necesidad que se presente ok?-

-Si jefe, no se preocupe, estaré pendiente- le respondió Seth.

-Gracias Seth, nos vemos, ah! Y cualquier avance en la explosión del departamento de Isabella Swan mándamela sin chistar, ok?-

-Si no hay problema pero se puede saber porque desea saber sobre esa investigación…-

-No, lo siento Seth, luego te pondré al tanto. Adiós-

Edward por fin entró al auto, y partió con Irina hacia un centro médico para que la revisara lo más pronto posible, necesitaba llegar a la casa lo más pronto posible. Tardaron alrededor de una hora, pero mientras Edward estaba en la sala de espera le aviso a Bella, que se demoraría un poco más. Irina estaba un poco desequilibrada, su reacción al verlo entrar a la pieza no era de esperarse pero aun así, tenía que mantener la distancia. Cuando hablo con Bella, también le aviso que en unas cuantas horas llegaba Elesar, tenía que llevarlo a su casa para mostrarles las llaves y las carpetas.

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En la casa de los Cullen, estaban casi todos, los autos en la entrada habían aumentado, había llegado Alice.

Mientras Esme estaba en una de las habitaciones de invitados, arreglándola para el matrimonio Delani, Carlisle, había ido a su oficina para no despertar sospechas, además le traería unos papeles a Bella y Edward, para que su trabajo no se atrase tanto.

Alice y Bella estaban en el columpio del patio trasero, estaba en medio de una conversación muy necesaria entre ambas.

-Todo pasó muy rápido, no lo puedo creer… en verdad te querían matar…- Alice no cabía en su asombro por el peligro que Bella había pasado hace algunas horas atrás.

-Si, increíble no…-le respondió Bella añorando la posibilidad de estar entre los brazos protectores de Edward.

-O sea, hace menos de una semana me confesaste… no perdón te las palabras de la boca, que te acostaste con mi hermano en tus vacaciones, luego se reencuentran en la oficina, en menos de 24 horas son absolutamente la pareja más inseparable del mundo y de repente zas!, explota tu departamento y al día siguiente muere Tanya. ¿Cuándo paso todo eso? ¿Por qué me siento como si estuviera llegando de un viaje larguísimo?- siguió reflexionando Alice.

-No sé pero creo que es debido al ritmo en que se desenvuelve Edward…-

-Ah, porque acaso tu eres el mundo de Edward ahora?-

-No lo sé, pero lo que sé es que Edward es mi mundo, y que si algo le pasa me muero….-

-¿Porque? Algo debería pasarle a Edward…-

-Alice, Edward está haciendo cosas muy peligrosas, nada malo obviamente, Edward es un tipo correcto, bueno lo conoces desde mucho antes que yo, pero está en cosas serias…-

-Que cosas podrían ser tan peligrosas… en verdad no me las imagino, Edward nunca es de los que se meten en cosas peligrosas… simplemente no me lo imagino…-

-Alice, Edward está investigando… no sé si deba contártelo yo… pues es de tu familia…-

-Bella, tu ya eres de esta familia… vamos dime…-

-Edward está investigando el asesinato de tus abuelos, tiene serias sospechas de que son muy cercanos quienes llevaron a cabo ese crimen…-

-Mis abuelos… asesinados… no lo puedo creer...-Alice se levanto del columpio, procesando toda la información que había recibido en esa hora de conversación con Bella, con razón Edward estaba tan cambiado, tan diferente, tan oscuro- por eso se fue a Inglaterra…-dijo en pregunta Alice.

-Si, según lo que él me ha dicho, porque no se creyó desde un principio que hayan tenido ese accidente en auto.-

-Claro, si el abuelo Edward, le enseñó a conducir al propio Edward, y tu y yo sabemos que mi hermano conduce como conductor de la fórmula 1-

-Por lo mismo Alice, ahora que comprendes a Edward, te pido por favor que no lo presiones, él ahora está bajo mucha presión sobre todo desde que mi departamento explotó, se culpa así mismo. Imagínate ahora que Tanya murió, el pobre debe estar muy presionado.-

-Si lo entiendo ahora todo, pero no puedo creer que Edward haya callado esto por tanto tiempo… Bella fueron años…-

-Alice lo hizo para protegerlos, de verdad, recién ahora que volvió le confirmo las sospechas a Carlisle, y a Esme. Si lo no compartió con ustedes, es por protegerlos.-

Ambas quedaron en silencio nuevamente, reflexionando lo que habían conversado, ahora todo se hacía más real a Alice.

-Bella, donde vas a vivir por mientras que encuentras otro departamento…-

-No creo que busque otro departamento, la casa de Edward, … o sea nuestra casa, es exactamente como la que describimos aquella tarde te acuerdas?-

-Si, esa tarde en que ninguna de las dos paraba de llorar, fue cuando terminaste con Jacob, aun no puedo creer que te exigiera que volvieran a La Push, cuando tu tenias toda tu vida acá, y él podía perfectamente adaptarse… pero lo mejor fue cuando hablamos. Con Jasper anoche también hablamos, y estamos haciendo planes para casarnos, pero ahora no se…-

-Alice, sigue adelante con tus planes, no podemos dejar que estos abusivos nos amedrenten, tenemos que seguir la vida normal como si nada hubiera pasado.-

-Tienes razón Bella, tienes toda la razón…-

Luego sintieron un auto llegar, pero como no tenían posibilidad de mirar hacia afuera, Bella no quiso entusiasmarse si era Edward o no. Ambas seguían en el columpio, balanceándose sutilmente, pero ambas estaban con una mirada melancólica. Alice por los descubrimientos y las situaciones que se estaban desarrollando. Mientras que Bella de verdad estaba extrañando a Edward, de verdad necesitaba de sus brazos protectores diciéndole que todo saldría bien, que nada pasaría.

Pero no alcanzaron a pasar otros dos minutos más cuando se sintió la llegada de un segundo auto, esta vez el sonido se semejaba al de un deportivo, un auto como el de Edward, haciendo este reconocimiento hacer que Bella levantara la cabeza. Alice hizo lo mismo. Mirándose tomaron la decisión de ingresar a la casa, para encontrarse con Esme recibiendo a un matrimonio que según Bella debería ser Elesar y Carmen Delani, y más atrás una joven hacia ingreso al hogar, era tan estupenda como Tanya, y guardaba una cierta semejanza con ella.

-Esa es Irina.-le dijo en un susurro Alice, corroborando las dudas de Bella, de verdad que era como una modelo de Victoria’s Secret las hermanas Delani, y sus padres estupendos también.

Esme hizo contacto visual con Bella y Alice, y se dirigió a ellas, para presentarles a los recién llegados.

-Bueno y estas que acaban de aparecer son mi hija Alice, y Bella Swan.- dijo Esme con un orgullo en su voz.

-A si que esta es Isabella Swan… en verdad no haces juicio a tus rumores, eres mucho más… con razón Carlisle estaba tan orgullos de ti…- le dijo Elesar, que con sus ojos la miraba fijamente.

-Alice, pequeña como has estado.-dijo Carmen que se fundió en un abrazo con Alice.

Cuando Carmen y Alice, rompieron el abrazo, Carmen miro la entrada nuevamente, y vio a Irina. Quien estaba completamente ida, con la mirada fija en ella.

-Irina, hija…-dijo Carmen corriendo para fundirse en su abrazo, e Irina reventó en llanto, justo cuando la puerta de la entrada se abría nuevamente, y entraba Edward, con su caminar seguro y la mirada observadora, por las personas que se encontraban en el living. Encontró a Elesar quien lo miraba con un asombro completo, también con Esme que lo miraba con compasión, Alice también lo miraba pero con una comprensión y apoyo que sabía perfectamente seria incondicional. Carmen sostenía fuertemente a Irina, y al mismo tiempo miraba con mil preguntas en sus ojos a Edward. Esme lo miraba con orgullo y evaluándolo si le había ocurrido algo. Pero no encontraba la mirada de Bella, estaba mirando al suelo. De verdad le estaba preocupando esa actitud, pero primero, tenía que hacer antes que cayeran los demás en desesperación.

-Elesar, Carmen… la razón porque les pedimos que vinieran tan pronto, es porque Tanya, hoy en la mañana Irina la encontró muerta, con un disparo en su frente.-dijo Edward con la voz fría, como si estuviera leyendo un informe.

Carmen y Elesar estaban en blanco, la sorpresa los dejo sin respiración. Y con razón era comprensible pero tenía que decirlo así, de una sola vez. Pero ahora su atención estaba en otra persona.

-Bella…- dijo Edward suavemente, pero ella no levanto la cabeza. Edward empezó avanzar a través de la habitación, que había pasado… la preocupación le estaba carcomiendo la conciencia- Bella por favor, mírame…-le suplico Edward.

Bella empezó a retroceder… y fue cuando Irina levanto su cabeza, su llanto iba disminuyendo, y se giró para encarar a Edward.

-Es ella verdad, aquella que estaba en tu conciencia todo el tiempo…-

-Irina, por favor ahora no…-

Bella alcanzo a salir de la casa, y se fue al fondo del patio. Y Edward la empezó a perseguir.

-Esme, explícame…-le pidió Elesar.

-Elesar, Edward y Tanya terminaron al llegar de Inglaterra, y cuando paso todo esto ellos ya estaban muy distanciados.-le dijo Esme.

-Fue eso… por eso Tanya no me hablaba, no me contacta ya prácticamente no me hablaba sobre ella y Edward…-dijo Irina quien estaba más tranquila y ahora procesaba la reacción de Edward y su comportamiento completamente frio, desde que habían salido del edificio.

Alice miraba con preocupación la actitud de Bella, parecía que no le había contado todo como ella había pensado desde un principio. Bella sabía algo más, y Edward no se lo había dicho. Si que se llevaría una buena discusión. Pero luego salió la diplomacia y hospitalidad de Esme y les dijo a los presentes:

-Bueno, será mejor que descansen, fue un viaje duro, su habitación esta lista, y creo que Irina necesita una ducha, cierto?-

-Si tienes razón Esme, vamos hija, Elesar, luego conversaras con Edward, hay tiempo, vamos nuestra hija nos necesita…-le pidió Carmen.

-Alice, necesitan espacio vamos, acompáñame y dime que te dijo Bella, necesitamos hablar…-le dijo Esme.

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Edward ahora si que estaba preocupado, porque estaba así Bella, que es lo que le pasaba. La logro alcanzar y tirándola de unos de sus brazos, la jalo hacia él. Y él dijo buscando su mirada:

-Bella que pasa por favor…-

-¡Me mentiste!, nunca fuiste honesto conmigo, maldito confiaba en ti… porque no me lo dijiste, me dejaste ahí sola pasándome los peores pensamientos que me podrían pasar, y tu nada, ni una palabra…- dijo Bella tratando de golpearlo. Pero era imposible esos brazos eran de acero, imposibilitaban cualquier movimiento.

-Bella nunca fue mi intención, lo lamento, perdóname…- le dijo Edward intentando encontrar su boca. Como la había extrañado, su presencia le había hecho falta. Pero a la vez había comprendido su error. Pero era mucho decirle lo que era en verdad, no la quería seguir poniendo en peligro, no más a ella. Era tu tesoro no dejaría que nadie le hiciera daño.-No podía decirte amor, no quiero que nadie te haga daño…-

-Más daño me haces ocultándome las cosas, es que no entiendes. Que sufro más cuando me entero así de las cosas…-

-Bella por favor….-dijo Edward por fin, encontrando sus frentes y sus miradas, conservando un espacio entre sus bocas casi milimétrico.

-Quiero escucharlo de tu boca, no de mis suposiciones. Dímelo.-le pidió Bella.

-Amor, no…-

-No me subestimes Edward, sabes que somos uno, si tú me proteges, entonces yo te protejo, estamos a un mismo nivel. Esta relación es igualitaria. Estamos en una relación igualitaria. Confía en mí, y me llevaras a confiar nuevamente en ti…-le insistió Bella.

Pero Edward no abría su boca, con las miradas juntas, y buscando una respuesta, pero no había nada, Bella lo miraba con los ojos más cristalinos que nunca, y con sus manos aferradas al cuello de Edward trataba de encontrar algún sentido a esta situación.

Ambos estaban respirando el mismo aire, era insoportable la tensión. Bella quería respuestas y las quería ahora:

-¡Edward vamos dímelo! Quien eres, que haces…-

-Bella…yo no quiero ponerte en esta situación por favor comprende…-dijo Edward cerrando los ojos, y respirando profundamente.

-No confías en mí.-sentenció Bella.

-Amor no es eso...-dijo Edward abriendo las esmeraldas y encontrándose con esos chocolates que ahora eran su vida.

-Entonces ¡dímelo! no seas un cobarde!-

-Bueno si eso es lo que quieres….- e inmediatamente Bella asistió con la cabeza- Soy….